También conocida como la “anguila romana”, esta especie tiene un cuerpo alargado en forma de anguila que generalmente tiene menos de un metro de longitud. Sin embargo, ha habido casos en los que se han registrado longitudes de 1,5 metros. No tiene aletas pectorales ni escamas, pero tiene dientes muy afilados y también es nocturno.

La mandíbula faríngea es una característica única de esta especie.

La morena es común en el Océano Atlántico Oriental y el Mar Mediterráneo. Prefiere fondos rocosos (que permiten buenos escondites) y se puede encontrar a profundidades de menos de 100 metros.

Esta especie caza peces, cangrejos y cefalópodos (calamares y pulpos), pero también se alimenta comúnmente de restos de animales muertos.

El limo que produce su piel es tóxico y peligroso si te muerden.

Tiene otro conjunto de mandíbulas ubicadas en su garganta o faringe. Esto le permite consumir presas más grandes que sí mismo.